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domingo, 13 de julio de 2014

Música & Vida

Vivir la vida como si fuera una pieza musical

En esta publicación quiero compartir un vídeo que tuve la suerte de ver hace unas semanas. Es un vídeo que nos cuestiona sobre cómo hemos organizado el sistema educativo y el trabajo, haciéndolos el centro de nuestra vida. Estos nos guían hacia "algo", hacia algo que pensamos es el final o la felicidad.



Nuestro sistema educativo nos da la impresión de que siempre tenemos que llegar al final: al final del bimestre, a final del semestre, a fin de año, pasar al siguiente grado, llegar nuevamente a fin de año, para llegar al final de inicial, de primaria, de secundaria, de la universidad.... todo se resume en cumplir un ciclo que te abre las puertas de otro ciclo y esto parece lo de nunca acabar. Las personas vivimos diariamente así, esperando el fin de semana, esperando el fin de año, esperando ese momento en el que pensamos ya todo estará bien y parará esta locura; pero creo eso no ha de suceder hasta que nosotros decidamos que no suceda. 

Los años o la vida, no pueden ser solo un tránsito entre un punto y otro, estaríamos dejando que la vida en sí, pierda todo sentido. Sé que no es una tarea fácil, por el sistema económico y por la sociedad en la que vivimos; pero no por ello, debemos dejarnos arrastrar en esta corriente que solo nos empuja hacia adelante sin ningún sentido. El otro día leí una frase que decía algo así: "Mientras buscas la felicidad, detente a ser feliz". Qué cierta que resulta, no podemos dejar que los años y la vida pasen, esperando que ese "algo" llegue, de seguro lo hará o tal vez no, pero mientras tanto, hagamos que cada día valga la pena vivirlo. 

La vida, como nos dice este vídeo, es música.  Música para cantar, para bailar y disfrutar mientras suena... y para terminar agradecido al final. 

sábado, 7 de junio de 2014

Banderita, banderita del Perú...

Hoy no he visto niños marchando en las calles con sus banderas de papel seda o crepé, hoy no escuché la famosa canción “banderita, banderita del Perú…”,  ni siquiera esa canción de antaño que el colegio me hizo aprender, ¿te acuerdas?:

“…es la bandera del Perú, de blanco y rojo color, cual llamarada de amor, que en Ayacucho y en Junín victoriosa amaneció con el sol de la ¡¡Li-ber-tad!!

(de preferencia cantar la última palabra por sílabas para dar el tono adecuado)

De seguro la sabes o por lo menos la has escuchado varias veces; y es que creo que las generaciones de antes conmemorábamos estos días con mayor presencia de la escuela en las calles y en las casas; cada 07 de junio llegabas con tu mochila, tu lonchera y una banderita hecha de papel que no dejabas de agitar al viento hasta que el asta de papel enrollado se doblaba.

Llegado el día y no la celebración, tengo un doble sentimiento. Por un lado, sé que hacerle pegar a un niño unos papeles de seda blanco y rojo no despiertan de pronto su conciencia nacional y cívica; pero por otro lado, me preocupa la falta de reconocimiento a un día que resulta importante en nuestra historia peruana y que es una fecha potencial para traer el tema a colación en la escuela y en la casa: cantar a viva voz por algo que simboliza nuestra unión nacional y nuestra ciudadanía.  

¿Y por qué hablar de ciudadanía por una bandera? Porque creo que en eso se basa la educación cívica. No en aprender a marchar, conocer todos los presidentes del Perú y todos los cambios en nuestros símbolos patrios, creo que eso es importante, pero no el foco. Conocer nuestros símbolos patrios y nuestra historia nacional nos da una identidad comunitaria: ¿por qué una cornucopia, un árbol de la quina y una vicuña en el escudo? ¿Por qué rojo y blanco? ¿Por qué el 07 de junio? Responder a estas preguntas nos ofrece una historia única como peruanos que nos genera sentimientos de unidad y orgullo, despertando nuestra conciencia de nación y de ciudadanos que la conforman.

Es evidente que a la par de un proceso de toma de identidad, debemos ir formándonos como seres ciudadanos críticos y capaces de asumir acciones en nuestra comunidad desde pequeños, esto complementa el proceso y es necesario. Conocer a los personajes de nuestra ciudad, cuestionarnos las cosas que no concebimos, conocer las reglas sociales, realizar una marcha por lo que creemos, limpiar nuestros espacios públicos, aprender a vivir en comunidad, escribirle al alcalde o formar una agrupación para un fin que ayude a nuestros con-ciudadanos, son solo algunas acciones que siendo niños se pueden realizar y que como ciudadanos activos y adultos, debemos enseñar y practicar.  

¿Cuántas de estas cosas hacemos los adultos por nuestra ciudad? ¿Cómo ejercemos nuestra ciudadanía? No basta con ir a trabajar y cumplir mi función social en la profesión que desempeño, ser ciudadano implica mucho más; pero creo que muchos hemos perdido la visión de lo que es. No es por querer ver más allá de lo evidente… pero creo que la falta de conmoración de estas fechas y la falta de sentimientos que genera nuestra identidad nacional y cívica, tienen relación con los problemas que venimos enfrentando como país.

Incluso, considero que no ejercer nuestra ciudadanía es la razón de ser de estos problemas: violencia en las calles, delincuencia, corrupción, falta de sentido de comunidad, indiferencia social. Una persona que perturba el orden de la ciudad es alguien que en definitiva no logró aprender a ser un ciudadano; pero quienes lo permiten, empleando fondos públicos para beneficio propio y no de la comunidad, también es un no ciudadano. No saben cómo serlo, no aprendieron a ejercer su ciudadanía y lo peor, es que no hay sentimientos de por medio en relación a su identidad y ser como peruanos, que les permitan reflexionar sobre lo que hacen. Finalmente, son esos sentimientos y emociones que generan nuestra nacionalidad, lo que despiertan todo el proceso.

No olvidemos que las personas somos seres emocionales, sobre todo. Y creo que siendo niña, el recitar a viva voz un poema, aprender en el regazo de mi abuelito esa canción de: “Ricas montañas, hermosas tierras, risueñas playas, es mi Perú” y agitar la bandera que tanto me costó pegar sin que quedaran burbujitas por la goma, fue una forma de generar sentimientos en relación a mi nación y mi ciudadanía. ¿Por qué no continuar con estas prácticas? Sí, sé que son solo simbólicas, pero justamente eso son los símbolos: representaciones de ideas creadas en sociedad.




Dejo aquí un lindo poema titulado "La bandera de mi patria":


¡Qué bonita es mi bandera,
mi bandera roja y blanca,
la bandera del Perú! 

¡Qué bonita cuando en coro
los peruanos le cantamos
y orgullosos la miramos
elevarse hacia el azul!

 
¡Más bonita aún sería
si viviendo como hermanos
en el pecho la lleváramos
por el norte y por el sur!


¡Qué bonita es mi bandera,
la bandera de mi patria,
la bandera del Perú!

 Heriberto Tejo

sábado, 24 de mayo de 2014

¿Quieres ser mi héroe?

Hoy conocí a mi héroe, no sé cómo se llama, qué hace, dónde vive, ni quién es exactamente... solo sé que es un héroe. Déjame contarte la historia. Estaba sentada en el bus camino al hospital Carrión y en el Metro de la  Av. La Marina, subió una señora de condición humilde con un niño en brazos y se sentó en el asiento reservado; la señora pagó con una moneda de 0.50 céntimos para ir hasta el óvalo del Callao, pero el cobrador le dice que el pasaje es 1.00 sol y le devuelve la moneda, la señora le dice que no tiene más, que no es lejos, que por favor le acepte la moneda, pero el cobrador se la devuelve y dice “bajan en el paradero”… De pronto, un chico que estaba en el asiento de atrás le paga al cobrador con un 1.00 sol, para ir unas cuantas cuadras, el cobrador le entrega su vuelto y el chico no se lo acepta y le dice: “cóbrate los 0.50 que le faltan a la señora”; luego agarra el brazo de la señora y le dice: “señora no se preocupe, ya le pagué”

¿No es acaso un héroe, de esos de verdad? ¿De esos que son capaces de reconocer cuándo se les necesita y actuar? ¿De esos que son capaces de comprender el problema de los otros y aparecer cuando más falta hacen, mismo chapulín colorado? Sé que solo eran 0.50 céntimos y algunos dirán que no es para tanto, pero para mí, ese día, él fue un héroe. Un héroe porque fue capaz de hacer algo que otros no harían,  un héroe porque fue  capaz de romper esas barreras del miedo, de la indiferencia, del silencio, de la falta de empatía y de carácter humano que nuestra sociedad está perdiendo.

Déjame contarte de otro héroe que conocí en estos días. En las terapias físicas que estoy llevando, hay un señor que paga, al igual que todos, su clase de rehabilitación, pero que al ver que el instructor no puede con todos los pacientes, empieza él mismo a dar las clases. Es un señor de unos 80 años y que a pesar de su edad y de su evidente cansancio,  anima a las personas a seguir con los ejercicios: “ahora, pierna izquierda, uno, dos, tres…” Bien podría esperar al instructor y encima reclamar, porque él al igual que todos, ha pagado por un servicio que él mismo se está dando; pero es capaz de ver más allá de la situación, ver “más allá de lo evidente”, reconoce que está en un lugar con carencias (un hospital público) y que la demanda y el servicio no van de la mano; por ello ha decidido asumir una postura positiva y nos muestra su "super-poder". 

¿Cuántas oportunidades tenemos al día de ser héroes? ¿Por qué no intentar ser el nuevo héroe de alguien que nos está observando?.. y que tal vez necesita de nuestra inspiración para seguir confiando en que un mundo mejor es posible… ¿No podríamos ser el héroe de nuestros hijos, de nuestros amigos o del extraño del micro? A veces pareciera que el ritmo acelerado y el día a día nos está haciendo perder nuestra condición de humanos, aquello que nos hace ser parte de un mundo social basado en la colaboración, el amor y la empatía, pero valdría la pena detenerse un momento y empezar a re-valorar aquello que queremos y que necesitamos para vivir bien y mejor. ¿Te animas a ser un héroe?



Dejo aquí un vídeo que encontré en la página web Upsocl, una página que siempre resulta inspiradora.


sábado, 17 de mayo de 2014

Atender con carácter de urgencia, ¡por favor!

Necesidades básicas: Salud, Seguridad Ciudadana y Educación.

¿Has sido atendido alguna vez en un hospital público? ¿Te han robado alguna vez en nuestra ciudad? ¿Has estudiado en una escuela o universidad pública? Si has respondido que “no”, pues has tenido suerte. Mucha suerte, porque ser enfermo de un hospital público, ser ciudadano peruano y estudiar en una escuela pública, implica estar expuesto a malos servicios y a poner en riesgo tu vida y tu futuro. Lamentablemente, la salud, la seguridad y la educación en el Perú, es el lujo de pocos, y sí, digo lujo, porque en este país en el que todo está al revés,  las necesidades básicas de toda persona son el lujo de unas pocas.

Hace unos días se ha iniciado la huelga médica, una protesta de las personas que ejercen esta profesión por un listado de solicitudes para hacer más digno su trabajo. No sólo se trata de un aumento de sueldo (que sé que ha sido bastante criticado, incluyendo el sueldo por cumpleaños, cosa que terminó siendo la armadura del estado para defenderse de esta huelga), se trata de atender las mil deficiencias que no sólo los médicos exigen, sino toda la población. No es posible que los hospitales operen bajo las circunstancias actuales, ¡médicos sin guantes, sin yodo, alcohol!, los pacientes se mueren durante las transferencias de hospitales, porque el hospital al que llegó de emergencia no puede atenderlo plenamente… y ni qué decir del SIS ¿pagar mensualmente para no hacer atendido nunca?... o bueno, en 4 meses.

¿Y qué podemos decir de la seguridad ciudadana? Hagamos una encuesta: “¿Se siente usted seguro en las calles?, ¿ha sido víctima alguna vez de un robo o asalto? ¿Tiene amigos que hayan sufrido, robo, secuestro o violación? ¿Puede enumerar cuántos?... no señor, no tenemos todo el día, pero sabemos que su lista es larga...” Esta última semana escuché que ahora los que cobran “cupos” están tirando bombas en los locales o casas de aquellos que no quieren pagarles por “su seguridad”. A ver, señor presidente y señores ministros… ¿los delincuentes se lo tienen que hacer más explícito, o ya se dieron cuenta que la violencia en las calles es el nuevo terrorismo? Por si no lo saben señores autoridades, se los recuerdo, “Terrorismo: forma violenta mediante la cual se persigue la destrucción del orden establecido o la creación de un clima de temor e inseguridad, uso sistemático del terror, para coaccionar a sociedades” Acaso… ¿No nos sentimos los peruanos coaccionados y con miedo al salir a las calles?, o incluso, ¿no sentimos temor de que alguien entre a robar a nuestras casas? Y no creo que la culpa sea de la policía, ellos son los más expuestos en toda esta situación, nuevamente la desatención del estado es palpable.

Y le toca el turno a educación, ¿creen que el estado está logrando responder a las carencias educativas y de alcance al sistema, de la población? Y no quiero ni nombrar el término de calidad del servicio en todas las escuelas peruanas públicas… ¿Estarán nuestros niños felices en sus escuelas?, ¿preparados para afrontar su presente y futuro?  El afán no es desanimarnos ante un panorama que se vislumbra mal, pero sí tomar conciencia de que no hay un progreso tan tangible como nos quieren hacer creer en sus propagandas televisivas, aún hay muchas carencias y la sociedad no puede seguir asumiendo un rol pasivo. Es nuestro deber reclamar aquello que consideramos justo y necesario, pues sin ello la vida se hace insostenible. Para mí esta marcha de los médicos y las marchas contra la ley universitaria, muy a la par de los aspectos específicos que reclaman, son una llamada de atención a las autoridades. Hay algo que están haciendo y que están haciendo mal, pues la población no está de acuerdo.

Yo solo les pido que recuerden que los reclamos son, (a pesar de cualquier otro entredicho), para que le presten más atención a los sectores de salud, seguridad y educación. Estas necesidades se corresponden con la teoría de las necesidades básicas del ser humano de Maslow, teórico que nos muestra que no podremos avanzar escalones en la pirámide de nuestro desarrollo humano, sin completar las bases. Les pido a las autoridades revisar mejor las teorías de desarrollo humano, antes de emprender carreras públicas; tal vez así logren enfocar mejor sus esfuerzos por un mejor país.

Estimados ministros, por favor, anotar en sus agendas con carácter de urgencia: salud, seguridad y educación. La población se los agradece.

Pirámide de Maslow


sábado, 12 de abril de 2014

11 reglas de oro de Bill Gates

Algunas cuestiones básicas para aprender a sobrevivir en un mundo basado en la economía

Resulta incuestionable que estamos viviendo bajo un sistema basado en la economía, el mercado global y la internacionalización. Sin embargo, no por ello debemos acostumbrarnos a esta situación, y aunque ya en alguna publicación anterior realicé alguna crítica sobre el sistema actual y lo que opino, no puedo negar que es la tendencia a mantenerse por algunos años, por lo que debemos estar preparados para hacerle frente y trabajar para transformarlo.

Por ello, quería compartir con ustedes un artículo que leí hace unos meses que creo nos ayuda a comprender un mundo como el nuestro y preparar a nuestros niños para que puedan sobrevivirlo. Sí, lamentablemente hablo de sobrevivencia, pues no creo que tengamos el mejor sistema de vida, pero es bajo el cual nos regimos. Las pautas que nos ofrece, a continuación, uno de los hombres más ricos del mundo- Bill Gates- nos ayudan a movernos de la mejor manera bajo estas circunstancias y aborda en algunos puntos ciertas nociones sobre las cuales las familias deben trabajar con sus hijos, desde niños, para prepararlos para todo; pues si en algo estamos de acuerdo es en que la vida actual no es fácil.


1.- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.
2.- Al mundo no le importa tu autoestima, el mundo esperará que logres algo, antes de que te sientas bien contigo mismo.
3.- No ganarás 4.000 dólares mensuales justo después de haber salido de la universidad y no serás vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos.
4.- Si piensas que tu maestro es duro, espera hasta que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.
5.- Dedicarse a freír hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: lo llamaban oportunidad.
6.- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no te lamentes por tus errores, aprende de ellos.
7.- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como lo son ahora. Ellos empezaron a serlo al pagar tus cuentas, limpiar tu ropa, y escucharte hablar acerca de tus problemas. Así que inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.
8.- En el colegio puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las respuestas para resolver un examen y responsabilidades cada vez menores. Eso no tiene nada que ver con la vida real.
9.- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos, y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.
10.- La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para ir a trabajar.
11.- Sé amable con los 'nerds'. Existen muchas posibilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

Para serles sincera, yo creo en un mundo mejor, donde hay más libertad, donde la economía, el dinero y el trabajo no son los motores diarios; sino la familia, la felicidad, el tiempo pasado con los seres queridos y el respeto por la vida humana. Pero tampoco puedo esperar a que ese mundo llegue para empezar a ser feliz, debo comprender lo que sucede y ser feliz bajo las circunstancias actuales, realizando pequeños cambios que hagan mi mundo alrededor mejor; sin olvidar que mi perspectiva de la vida es otra. Por ello, tomo prestados estos consejos y los aplico para sobrevivir en este mundo, mientras sigo trabajando por el que quiero vivir.

sábado, 5 de abril de 2014

¿Qué nos hace realmente humanos?

“La isla de las flores” y nuestros conceptos de desarrollo, progreso, humano y educación

En esta publicación quiero compartir un vídeo que tuve la suerte (y triste suerte a la vez) de ver el día de ayer en la clase que llevo de Educación y Desarrollo. Debo confesar que la clase y el profesor me encantan, es ese tipo de clases que te permite hacer esto: querer compartir lo aprendido, seguir discutiéndolo y confrontar ideas para buscar soluciones. Para decir verdades… fue una triste suerte haber chocado con un vídeo así, pues me cuestionó muchísimo y eso me encanta; pero me generó también mucha impotencia y me recordó lo minúsculo que puede ser uno al querer cambiar las situaciones de un status quo que se ha implementado en nuestras sociedades y al que lamentablemente nos hemos acostumbrado.

Les recomiendo muchísimo verlo, al inicio pensarán que están bromeando… y creerán que se debe a la fecha de filmación del vídeo (1989), pero finalmente verán que todo sigue siendo tristemente cierto.

 

Considero que el vídeo es una sátira, entre el tomate, el señor Suzuki y los pulgares oponibles, el vídeo pareciera que quiere dar risa. Sí, risa; porque no hay de otra, porque resulta ridículo que existan situaciones en el mundo como las que el vídeo plantea y que seamos millones los que no hacemos simplemente nada (y me incluyo). Entonces entra a tallar esta pregunta ¿qué nos hace realmente humanos? ¿Un cerebro “desarrollado” y un pulgar oponible? ¿Ser humano es dejar que estas situaciones pasen? ¿Ser humano es ser indiferente, egoísta y cerrar los ojos ante estas circunstancias? Hablamos de desarrollo desde ya hace mucho años, pero situaciones como estas se siguen dando a diario.

“Después de siglos de la idea de progreso y décadas de la idea de desarrollo, la humanidad nunca estuvo tan desigual y el planeta tan vulnerable” (Souza, J. 2012, p.3).

Entonces,

¿De qué desarrollo y de qué progreso estamos hablando?

¿Qué nos hace realmente humanos?

¿Qué papel tiene la educación dentro de esta problemática?

La situación es compleja y la verdad, no tengo una respuesta clara. Sé que no se puede deshacer el sistema económico tal cual está formado, es irreal. Pero ¿se podrá formar a las siguientes generaciones con estas ideas para que se sensibilicen con el mundo y los otros, para que no generen más brechas sociales (entre ricos que se hacen más ricos y pobres que se hacen más pobres)? ¿Se podrá formar a personas que tomen mejores decisiones?

Quiero pensar que se puede, que en las aulas podemos formar seres más críticos, que cuando se presenten ideas que atenten contra la vida, digan NO, lo siento, eso NO VA A SUCEDER.

Pongo un ejemplo. Hace como medio año vi que llegó a nuestro país un nuevo sistema de “publicidad”, vi personas que andaban con aparatos en el cuerpo como si fueran carteles andantes en las calles y pistas, surcando autos. ¿Por qué al publicista que se le ocurrió la fantástica idea, no se le presentó ni una persona que le dijera, DISCULPA PERO TU IDEA NO VA, PORQUE ATENTA CONTRA LA DIGNIDAD HUMANA? La persona jamás puede estar por debajo de los intereses económicos o del mercado, a la persona no se le puede asignar un valor, ella vale por sí misma y no tiene monto; y para ello quiero seguir formando a la niñez, para que cosas de este tipo no se repitan, para que sepan pararse cuando deban y digan ¡NO!

sábado, 15 de marzo de 2014

Mi voto de confianza a quien responda estas interrogantes

La educación en la política de nuestro país



Como la crónica de una muerte anunciada, así fue el resultado de la presentación del gabinete Cornejo en el Congreso de La República. Tras la presentación del primer ministro, René Cornejo y el inacabable debate de los congresistas, se llegó a dos votaciones, la primera con 47 votos a favor y 71 abstenciones, y la 2da votación con 42 votos a favor, 6 en contra y 73 abstenciones. El resultado: no hay una mayoría que otorgue el voto de confianza al gabinete de ministros nombrado por el presidente Ollanta Humala.

Para serles sincera, veo siempre noticias, me hago una opinión personal y se acaba la historia, no suelo comentarlas mucho, pues hablar de política en este país es amargarse hasta que te duele la barriga y reírte como loco de la impotencia. Pero ayer decidí ver la sesión del congreso, la seguí desde las 3:00pm de la tarde hasta las 11:00pm de la noche cuando el presidente del congreso, el señor Ótarola cerró la sesión y apagué el televisor. En el lapso de esas horas escuché a los congresistas y ministros, me sorprendí grata e ingratamente con las intervenciones de varios congresistas, pero lo que más me preocupó fue que se nombró muy poco a la educación y a la primera infancia cuando se cuestionaban los planes que los ministros vinieron a presentar.

Escuché como tantas otras veces mil promesas sobre una educación de calidad con “inclusión social” que parece ser la frase célebre del oficialismo, pero no escuché nada más allá de las mil y un promesas que siempre nos hacen y que el sistema jamás ha cumplido. Pues este sistema vence más o menos una vez al año y todo se echa marcha atrás, se cambia o se generan nuevas promesas con metas de 4-5 años que los siguientes sistemas modificarán. Nunca se presentan planes en concreto, con acciones viables y fechas reales. Aunque nos han dicho que la educación será una prioridad, sus planes se han orientado básicamente en la infraestructura y en el aumento de las horas lectivas a casi un doble del periodo (¿y el rol educativo del hogar?), no abarcan todo el panorama del problema y la verdad… no me convencen. 

Por ello, yo tampoco quisiera darles mi voto de confianza como ciudadana y educadora; a menos que me aclaren las siguientes dudas sobre el rumbo del país en educación:

-¿Cómo se universalizará la educación en el Perú? ¿Cuáles son los planes de acción para el alcance total de este servicio? ¿Cuándo se universalizará la educación inicial en el Perú?

-¿Cuáles son los nuevos planes para la atención de la primera infancia, y las modalidades de la atención entre la zona urbana y rural? ¿Qué cobertura tendrán en el primer y segundo año que les queda de gobierno? ¿Qué áreas de atención cubrirán?

-¿Cómo atiende el Diseño Curricular Nacional a las necesidades específicas de las regiones del país? ¿Qué necesidades por región se están implementando en las escuelas?

-¿Cómo forma el Diseño Curricular Nacional al estudiante para ser mejor ciudadano y conformar una nación? ¿Qué cambios se realizarán en la estructura curricular de las escuelas para responder a la creciente des-humanización de la persona?

-¿Qué medidas se han tomado o se tomarán para eliminar (no, no queremos reducción) el trabajo, explotación y maltrato infantil?

-¿Qué acciones se llevarán a cabo para la supervisión, acreditación y calificación de la calidad educativa en los centros educativos ya existentes a nivel de Educación Básica y Educación Superior? ¿Cómo se regulará la apertura de los nuevos centros educativos?

-¿Qué medidas se asumirán en los próximos dos años para mejorar la Carrera Pública Magisterial? (y así asegurar el ingreso de mejores profesionales, con vocación y preparación)

-¿Qué planes de acción tiene el Ministerio para mejorar la educación de las escuelas y universidades públicas? ¿Qué metas reales se habrán alcanzado en este aspecto al finalizar el periodo de gobierno? (por favor, trazar solo las que se cumplirán, no las que se desearían)

-¿Cuándo se cumplirán las leyes ya aprobadas (y luego tergiversadas) sobre la remuneración-homologación de los sueldos de los docentes de educación superior?

Y por último…
¿Cuándo el estado volcará, realmente, la mirada al sector educación?

Me refiero como una necesidad vital y no como otra área de gobierno por cumplir.

Quisiera de todo corazón darle mi voto de confianza al ministro que venga y me diga que hará algo de verdad, pero respóndame estas preguntas antes por favor.


martes, 2 de febrero de 2010

¿Enchúfate?

Ante los evidentes cambios que han ocurrido en los últimos años, nuestro estilo de vida ha variado bastante. Son muchos los elementos que hemos ido incorporando a nuestro día a día o que hemos ido dejando de lado. El siglo XXI fue sin duda el siglo del boom tecnológico; hecho que se logró gracias a la masificación de los medios de información y comunicación. Pero, ¿qué tanto ha cambiado nuestra vida desde este hecho?, ¿cómo se volvieron nuestras relaciones sociales? y ¿cómo somos hoy? Pues es obvio que desde la llegada de la tecnología a nuestras vidas esta jamás volvió a ser la misma.

En la actualidad no podríamos concebir nuestra rutina de todos los días sin tecnología, pues los inventos tecnológicos han sabido incorporarse a nuestras vidas, detectando siempre una necesidad y ofreciendo su solución. Debemos reconocer que los inventos tecnológicos han cumplido a la perfección con su objetivo principal: simplificar la vida de las personas. Por dar un ejemplo, actualmente son pocas las personas que se demoran más de diez minutos en preparar un desayuno o una rica comida, pues con las tostadoras, el fast-food de Oster o el Cheff Samsung, no hay plato de comida que no esté listo en cinco minutos, o tal vez en un minuto. Pero al parecer, la tecnología se tomó muy en serio su labor.

Las maquinas simplificaron el trabajo de las personas hasta dejarlas sin empleo. Los discos de música infantil (y las voces alteradas por una máquina que las vuelve sumamente melodiosas), reemplazaron el canto de las mamás por las noches. Hoy, los libros nos cuentan solos sus historias, (basta con pasar las páginas y un dispositivo nos relata los sucesos), los jóvenes ya no salen a jugar al aire libre, pues en la calle no hay enchufes, por lo tanto no hay Play Station, Game Cube, Wii o Xbox que funcione. La tecnología lo simplificó todo, incluso algo que no fue parte de su objetivo y que tal vez no queríamos simplificar: las relaciones humanas. Tal como lo señalaba Luzmila Mendívil en su ponencia sobre ¿Reconciliar lo irreconciliable?, en el XII Coloquio de Estudiantes de Educación, pareciera que “nos hemos vuelto tele-madres, tele-maestros, tele-amantes”.

Pero sucede que el único acto que nos hace humanos es el poder relacionarnos con otros seres humanos y lamentablemente la tecnología, en su buen intento por solucionar los problemas de las distancias entre las personas y la demanda de comunicación entre ellas, creo diversos sistemas de comunicación virtual que a la larga lo único que hicieron fue crear más distancia entre todos. Es cierto que hoy somos una aldea globalizada, estamos todos intercomunicados, pero en esta aldea, cada uno vive en su casa y si desea decirle algo al vecino ya nadie va y toca la puerta, pues hay unos aparatos fantásticos y una palabra dichosa, (“on”), que basta para verlo y decirlo todo.

La tecnología nos cambió la vida, la forma de ver al mundo, la forma de hacer las cosas, la forma de pensar y la forma de relacionarnos con los demás. Pero creo que si el objetivo era satisfacer nuestras necesidades, ahorrarnos tiempo y trabajo; en el fondo lo que buscábamos era una herramienta que optimizara nuestro tiempo y que nos dejara espacios suficientes para pasarlo con las personas que queremos. Entonces, la tecnología invadió nuestras vidas; se nos hizo muy cercana, muy amiga y empezamos a parecernos a ella: a andar rápido, a hablar rápido; porque para la tecnología, velocidad es sinónimo de eficiencia y todos queremos ser seres eficientes.

Sin embargo, por este mal uso que le hemos dado a un elemento tan útil y necesario por no referirme a él como inevitable, nos hemos olvidado de ser personas y de entablar relaciones de calidad con los demás, pues es imposible pensar que un abrazo virtual, por más lindo que sea el “emoticón”, puede reemplazar a la cálida demostración de afecto que siempre ha sido un abrazo de verdad. El error en el mal uso de las tecnologías está en querer simplificar también las relaciones con las personas, pues eso nos distancia más de los otros y nos deshumaniza.

Considero,como educadora, que es necesario aprender y enseñar a usar las tecnologías para no confundir el rol que ellas tienen ni sus verdaderas funciones; por lo cual, concuerdo con el sociólogo y profesor español Manuel Castells, quien señala que es necesario que la educación intervenga en el ámbito tecnológico. Esta parece ser la respuesta, Luzmila Mendívil nos exhortaba a reconciliar la escuela y la tecnología en su ponencia del XII Coloquio de Estudiantes de Educación. Por otro lado, Cecilia Serpa en su texto “Actualización docente: alumnos nativos y docentes inmigrantes” también señala que “hay que familiarizarse con las tecnologías e incorporarlas al aula”. Tal vez así ya no seríamos clasificados por Mark Prensky entre “nativos e inmigrantes tecnológicos”, pues la idea no es aprender a vivir o convivir con la tecnología, es saber usarla para vivir dignamente y bien. Nosotros no tenemos que enchufarnos a la tecnología, hay que aprender a decidir qué enchufar, cómo, cuándo y dónde.   (M. La Rosa.2009)


Una revisión rápida a la Educación

La educación en el Perú ha ido cambiando a través de los años, pues esta siempre se ha visto fuertemente influenciada por todos los procesos sociales y culturales ocurridos a través de la historia de nuestro país. Desde la época Incaica, podemos notar que la educación de las personas estaba orientada a formarlas en las labores que iban a realizar (en su mayoría agrícolas) para mantener el sistema Inca, sistema que les aseguraba bienestar a todos los habitantes del imperio. Luego, con la llegada de los españoles, la educación estuvo estrechamente relacionada a la Iglesia y a las órdenes religiosas; su objetivo era evangelizar a los indígenas como una medida de contención que permitiría que el poder Español se mantuviera. En los años siguientes, de la República, la educación fue un privilegio que se convirtió en un derecho; pues con la llegada de la democracia, se comprendió el rol fundamental que jugaba la educación en el progreso de las personas y se procuró brindar igualdad de oportunidades.

Con esta breve reseña, se puede observar claramente como la educación ha estado siempre ligada a los sucesos sociales que ocurrían en el país. La educación surgía como la respuesta a una necesidad que buscaba mantener un sistema que permitiera el desarrollo de las personas. Entendiendo desarrollo, según Todaro (1982), como cambios que permiten hacer frente a las necesidades y deseos de un grupo de personas que los aproximen a una “mejor condición de vida” tanto material como espiritual. Por ello, puedo afirmar que la educación, va siempre a la par de esos cambios que aspiran el desarrollo del país. Sin embargo, el problema de la educación en los últimos años, surge cuando pierde esta esencia y se la desvaloriza. Cuando la educación deja de contemplar las necesidades del país y los deseos de las personas, deja de ser una buena educación, deja de aportar a la formación de las personas y a la formación de un estado próspero.

Uno de los grandes retos que se debe afrontar hoy, para considerar a la educación como un proceso que está aportando a la conformación del Perú, es el de cubrir las necesidades de enseñanza específicas de las regiones del país.No se puede enseñar en todas las aulas temas que solo serán aplicados por algunos de los alumnos, no se puede pedir por igual el cumplimiento de ciertos objetivos a todos los niños del Perú. Considero que es necesario tomar en cuenta, por regiones, las necesidades y deseos de los niños, de los pobladores, de las autoridades de la zona, además de las expectativas que tiene el estado sobre dicha región en particular; y en base a ello, re-formular y crear un diseño curricular que cubra esas necesidades y que sea coherente con los cambios que se buscan asumir para mejorar la calidad de vida de las población.

Por su parte, los directores de las UGEL, deben de apoyar la labor del Ministro de Educación y aportar las bases sobre las que se deben de crear los nuevos proyectos y planes educativos. Ellos cuentan con una visión más cercana a la realidad, pues están enterados de los grandes y pequeños problemas que tienen que lidiar los centros educativos bajo su jurisdicción. Son las personas idóneas para la formulación de proyectos y la verificación de su cumplimiento desde un punto de vista relativamente amplio (cómo funcionan los proyectos localmente) y a pequeña escala (cómo funcionan los proyectos en cada centro educativo de su localidad).

Por otro lado, los directores de los centros educativos, específicamente de centros estatales, deben de enfrentar a diario todos los problemas que pueden surgir en el centro y junto a sus propuestas e ideas de innovaciones, deben de notificarlos a las autoridades de las UGEL. Una de las mayores preocupaciones de los directores de los centros educativos debe de ser la adquisición, calificación y selección de elementos que permitan el mejor desarrollo de las clases en sus centros, entre ellos, lo siguiente: maestros capacitados (con experiencia en el campo e intenciones de optimizar el sistema del centro), materiales adecuados (preparados especialmente para el contexto en los que serán usados: libros y material didáctico pertinentes culturalmente), ambientes seguros y acogedores (los directores deben asegurar un clima familiar entre los docentes, alumnos y padres de familia; donde la comunicación y el aprendizaje a través de la interacción social sea lo fundamental).

Finalmente, cerrando esta cadena está el rol del docente, pero que resulta más importante aún, por tratarse de las personas que se enfrentan cara a cara con la labor educativa. Los maestros tienen el gran reto de auto exigirse, cada vez más, un buen nivel académico que les permita ejercer profesionalmente la docencia. Este es un punto que fue sumamente considerado en nuestra historia y que parecería hemos olvidado, pues desde la época Inca, la educación solía ser impartida por las personas que tenían mayores conocimientos y experiencia. El maestro era sumamente respetado. Esta es una de las principales razones por la cual, la educación se encuentra tan desvalorizada hoy en día, pues se confía muy poco en los conocimientos que se reciben en las escuelas, así como de las capacidades que tienen los maestros. No cabe duda que el propio cuerpo docente se ha formado y se está formando en desprestigio, pero sería adecuado tomar las acciones necesarias de forma inmediata, pues es una situación que no puede continuar.

Solo con buenos profesionales, comprometidos realmente con su labor, se podrá crear conciencia en las nuevas generaciones de la importancia de trabajar en pro de la sociedad; trabajando como un conjunto articulado, que busca cambios en las estructuras, las instituciones y en las actitudes del país. Cuando la educación tiene como fin principal el desarrollo íntegro de la persona y toma en cuenta sus necesidades particulares, está aportando al desarrollo del país, pues vale recordar que una nación está formada de personas, no de territorios y considero que la mejor forma de medir el desarrollo de un país es en base a sus pobladores, preguntándoles qué tan cerca se sienten de estar alcanzado una vida plena. Creo que la educación es esa herramienta que nos permite gobernarnos a nosotros mismos, es lo único que permite potenciar las capacidades del ser humano y llevarlo siempre a la búsqueda de mejores condiciones de vida. Por lo que la mejor apuesta que puede realizar un estado pensando en el desarrollo de su población, la que apuesta siempre a ganar, es la de la educación. (M.La Rosa 2007)