domingo, 2 de marzo de 2014

¡Ya inician las clases!


Quino
Para muchas escuelas, padres, maestros y niños este es su último fin de semana de vacaciones. Las zapaterías Bata están llenas de padres y niños comprando los zapatos negros y las zapatillas blancas, las bolsas del supermercado salen llenas de compras para las loncheras que los niños llevarán esta primera semana. Para muchos será la primera experiencia para otros “un año más”, pero en lo que podemos estar de acuerdo es en que se inicia un año con muchas ilusiones y también miedos.

Los miedos y las ilusiones para mí se entrelazan siempre por este término que nos anima y asusta a la vez, lo nuevo. Vendrán niños que no conocemos, es decir: amigos por hacer, padres por conocer, patrones de crianza y aprendizaje distintos, pero no se asusten: les aseguro que habrá muchas risas y abrazos en el camino, sin negar alguno que otro llanto de por medio.

La verdad es que no tengo muchos años de experiencia como maestra pero quiero compartir con ustedes padres y maestros algunos tips para este inicio del año:

Papás y Mamás:

-Conversen con su hijo/hija sobre este día, pregúnteles qué creen que habrá, cuénteles ustedes un poco sobre cómo creen que será. Acuerden juntos si se quedarán a pasar un rato o el día completo (consideren la edad del niño y la experiencia previa en nido/cuna). Hagan que el día sea especial, planeen antes lo que llevará, ¡este día podría elegir los alimentos de su lonchera y ayudar a preparar lo que se pueda un día antes!
 
- No lo presionen, es un nuevo espacio, ¿recuerdas cómo te sentías ese primer día de trabajo en ese trabajo nuevo? o ¿recuerdas tu primer día de universidad? ¡Es lo mismo!, pero a ello debemos sumarle que si el niño es aún pequeño, se encuentra aún desarrollando sus habilidades sociales y regulando sus emociones. Compréndelo si hace una pataleta para entrar, conversa con él, cuéntale que tú has pasado por lo mismo. Abrázalo, acércate con él hacia su  maestra y modela para él lo que es conocer a una persona nueva, saludar, presentarse y juega con él y otros niños en el espacio.

-¡Confía! Confía desde un inicio en las personas que estarán a su cuidado, tú has elegido el nido/colegio, confía en tu decisión y en estas personas que lo recibirán, los niños son muy perceptivos y pueden identificar tu desconfianza. ¿Si mi mamá no confía en mi maestra, por qué yo sí? Y confía en tu hijo/hija, él tiene todas las capacidades para desarrollarse en un nuevo ambiente y hacer amigos, defenderse y cuidarse a sí mismo; tu seguridad le da seguridad en sí mismo.


Maestras:

-Démonos el tiempo de conocer a cada niño, siguiendo su ritmo y respetando su espacio. Es como conocer a una nueva persona, nuestra actitud no puede ser invasiva ni avasalladora, presentémonos: “¡Hola!, soy Mili, este año voy a ser tu maestra y vamos a compartir tiempo juntos, estoy aquí para escucharte y jugar”.  Luego o en otro momento podemos contarles qué nos gusta hacer: “Me encanta leer, bailar, comer pizza e ir a la playa. ¿Me quieres contar algo de ti? Observémoslos y preguntemos lo que necesitamos saber a sus padres, ellos vienen de una casa para entrar a otra y necesitamos estar informados para recibirlos, conocer sus ritmos, sus gustos e intereses, la historia que cada uno nos trae.

Frato
Recordemos que cada niño viene con una historia propia y que nosotras, las maestras, también tenemos una historia por compartir.

-Planifiquemos los espacios con detalle, los niños necesitan sentirse acogidos y seguros, necesitan saber que hemos pensando en él o ella, en su edad y en sus gustos particulares. Elegir cuentos que leen en casa para el espacio de lectura, prever crayolas y hojas para dibujar el dibujo que dejaron inconcluso en las vacaciones (por eso es necesario conversar con los papás y saber qué estuvieron haciendo las semanas antes de llegar al nido/colegio). ¿Qué tal si nos tomamos un día para dejar que exploren el espacio a su gusto y nos muestren, gracias a los materiales que hemos dejado, sus intereses? ¿Qué tal si nos tomamos un día para jugar y conocernos?

-Escuchemos sus preocupaciones, sus historias, atendamos a sus llantos y comentarios. No esperemos que se adapten a este nuevo espacio y maestras de un día a otro. Algunos lo harán, otros no. Hagámosles saber que estamos ahí para ellos, pero ayudémoslos también a generar vínculos con otros compañeros, a hacerse amigos ¿recuerdan que no era tan fácil? Al final del día cuéntenles a los papás que tal le fue, dense el tiempo porque los padres lo valorarán mucho y el niño también, pues ya tendrá en casa un tema de conversación que no irá en una sola vía, el padre también podrá comentarle lo que sabe y animen a los papás a que les pregunten. Mantengan una comunicación fluida todos los días del año.


¡Les deseo un gran inicio de año, que el primer día sea muy especial y a disfrutar cada día!


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